FORO REFORMA URBANA EN AMÉRICA LATINA: EXPERIENCIAS PARA CHILE

El Instituto de la Vivienda (INVI) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (FAU) en conjunto con la Red Observatorio de Vivienda y Ciudad, la Red Hábitat Popular Chile y la Federación Nacional de Pobladores, organizaron el Foro: “Reforma Urbana en América Latina: Experiencias para Chile”, que se realizó el pasado viernes 8 de abril en la FAU.

Este foro fue protagonizado por organizaciones y movimientos sociales de la SELVIP, Secretaría Latinoamericana de Vivienda Popular, en ocasión de realizarse en nuestro país una reunión de coordinación de esta organización, y en el contexto de la incorporación formal de Chile a esta instancia, a través de la Federación Nacional de Pobladores y de la Red Hábitat Popular Chile.

La SELVIP es una Red Latinoamericana de organizaciones de base de vivienda popular. Fue fundada en septiembre de 1991 en la ciudad de Sao Paulo, con los objetivos de abordar a nivel regional el enfrentamiento al neoliberalismo capitalista, impulsando la instalación de políticas de autogestión a través de la experiencia concreta de organizaciones de base en la producción – social y material- de vivienda y hábitat popular. Tiene como ejes centrales la autogestión, la cultura cooperativa, la propiedad colectiva, la ayuda mutua, el derecho a la vivienda y a la ciudad. Asimismo, ha levantado como lema la “Construcción de una ciudad democrática sin expulsores, ni expulsados”.

Durante la jornada realizada en la FAU, que fue guiada y moderada por el académico INVI FAU Claudio Pulgar, se expuso acerca de los procesos de transformación de políticas urbanas y de vivienda, impulsadas por movimientos sociales de Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela y Chile, que han tomado como bandera de lucha y movilización la autogestión en la producción social del hábitat. Se destacó en las exposiciones, cómo el movimiento cooperativista de Chile en los 60s fue modelo para el desarrollo de las primeras experiencias de cooperativas de vivienda en el Uruguay. A pesar de haber formado parte de la SELVIP en sus inicios, Chile se desvinculó por largo tiempo de este espacio, a la par de la profundización neoliberal de las políticas de vivienda en el país. Recién en el 2009 se retoma el contacto, para volver ahora a integrar formalmente la SELVIP.

Marcos Silva, desde la Unión Nacional por Moradía Popular (UMP), compartió parte de la experiencia que ha transitado Brasil por la transformación de las políticas urbanas a nivel nacional. A partir del gobierno de Lula el año 2002, fue posible comenzar a materializar el resultado de fuerte lucha y presión por parte de los movimientos populares que desde los años 60 se movilizaron por la reforma urbana de Brasil. Se creó así el Ministerio de las Ciudades junto a una institucionalidad que asigna protagonismo y participación al movimiento popular en la definición de las políticas de suelo, vivienda, transporte, y otros temas que afectan a la vida urbana. En este proceso se reconoce un rol importante al Foro Nacional de Reforma Urbana (FNRU), espacio que articula universidades, ongs, movimientos populares y sindicatos, y desde dónde por más de 20 años se ha pensado el movimiento urbano, y sus propuestas de transformación para el país. Interesante es destacar que, como parte de la maduración política y fraterna de este espacio, la conducción política del FNRU se habría traspasado recientemente desde las ong’s a los movimientos populares. Actualmente, con el gobierno de Dilma Rousseff, se espera la continuación del proceso de transformación urbana impulsada por el movimiento social. La Presidenta habría comprometido la construcción de dos millones de viviendas para los sectores populares, de los cuales los movimientos autogestionarios reivindican la construcción de 400 mil unidades por el sistema de autogestión. La UMP se hace parte del ideario político de la SELVIP, que ve en la autogestión una herramienta para la construcción de poder popular en el enfrentamiento al sistema capitalista neoliberal.

Darío Rodríguez, de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM), compartió cómo se ha desarrollado el tema del cooperativismo y la autogestión en el Uruguay. En un país de tres millones de habitantes, se calcula un déficit de 100 mil viviendas, en tanto, unas 25 mil familias viven actualmente en cooperativas. El movimiento cooperativista logró hace ya unos cuarenta años, a partir de una alianza entre la Universidad y los pobladores, la creación de una Ley Nacional de Vivienda. Esta Ley incluye un capítulo que viabiliza el sistema cooperativo como parte de la política pública. En este modelo, el Estado asume un rol clave en el financiamiento del suelo, asigna crédito a las cooperativas, y las cooperativas contratan los equipos técnicos; las cooperativas asumen el control de todo el proceso de producción de la vivienda, incorporando ayuda mutua, y definiendo la propiedad colectiva del producto habitacional. De esta manera, se concibe y practica la vivienda como un derecho y no como una mercancía. Al mismo tiempo, la Federación se posiciona y moviliza respecto al contexto político, con perspectivas de transformación social que van más allá de la vivienda, por una sociedad y una cultura que se opone al sistema capitalista y neoliberal.

Néstor Jeifetz relata la historia del Movimiento de Ocupantes e Inquilinos, MOI, en la Argentina. Su origen está relacionado con el contexto político de fin de la dictadura en ese país, cuando se dio un fenómeno de ocupación masiva de edificios desocupados en Buenos Aires. A partir de entonces, se desarrolla un vínculo entre la Universidad de Buenos Aires y el movimiento social, que confluyen en la legitimación de las ocupaciones en función de la defensa del Derecho a la Ciudad. Señala cómo el movimiento se constituyó con la ayuda de la experiencia de FUCVAM, quienes a su vez habrían tomado a Chile como referente. Destacó como ejes centrales del MOI: la autogestión, en la reivindicación de que el Estado no subsidie a la empresa privada, sino que haya un traspaso directo de recursos a las organizaciones sociales, y la autogestión como herramienta de transformación, de creación de poder popular y de una cultura solidaria. Al igual que FUCVAM, incorporan los ejes de la propiedad colectiva y la ayuda mutua en la práctica cooperativista, entendiendo la autogestión de la vivienda como parte de la producción de relaciones solidarias y anticapitalistas. Hasta el año 2006 el MOI estuvo centrado en Buenos Aires, y luego avanza en su nacionalización. En este camino, lograron en el año 2000 un marco normativo para la autogestión de vivienda en la ciudad de Buenos Aires, con la Ley 431, que se aspira ampliar para su aplicación en todo el territorio nacional.

Jorge Mora, de la Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat de Argentina, expone sobre el trabajo de esta organización, cuyo origen se asocia al movimiento piquetero en la lucha contra el neoliberalismo. En su trayectoria contabilizan 3500 viviendas construidas con el sistema de autogestión, sumando al trabajo la discusión de políticas territoriales para mejorar las condiciones de acceso al derecho a la vivienda, al suelo y al hábitat. Esto último se describe a partir de la iniciativa “Habitar Argentina”, que desde el año pasado se concentra en elaborar las bases para una nueva normativa a favor del derecho a la vivienda y la ciudad, a partir de la articulación de diversos actores: legisladores, académicos, organizaciones sociales, ongs, funcionarios públicos.

Juan Carlos Rodríguez, del Movimiento Campamentos de Pioneros de Venezuela comparte el momento que vive el movimiento de pobladores en el proceso venezolano y los actuales desafíos en términos de desarrollar experiencias de autogestión en vivienda. El movimiento nació en el 2002 de los CTU (comités de tierra urbana) y se define por los principios de creación de poder popular desde la base, autogestión y el derecho a la tierra como parte de la construcción del socialismo. Durante el Foro se compartió el documento presentado recientemente al presidente Hugo Chávez: “Unidad del pueblo por la sociedad socialista y la revolución urbana”, que sintetiza la propuesta programática unificada de los movimientos de pobladores de Venezuela, como programa de lucha popular por la ciudad, la vivienda y el hábitat. Asumiendo la pertenencia a SELVIP, se reconoce la autogestión como vía de superación de las relaciones sociales capitalistas que originan el déficit e inequidades en el tema de la vivienda: “nos enajenaron nuestro poder de habitar”, señala. En este sentido, la autogestión se asume como perspectiva política de “recuperación de nuestra humanidad”,  reivindicando al pueblo como constructor de hábitat.

Por último Lautaro Guanca, del Movimiento de Pobladores en Lucha y la Federación Nacional de Pobladores, expuso acerca de los avances del movimiento poblacional en Chile, en la perspectiva de hacer posible la autogestión de la vivienda como parte de las políticas públicas en nuestro país. Estima que la combinación de movilización de las organizaciones de base, el desarrollo de propuestas técnicas, y el apoyo de las experiencias y antecedentes de las organizaciones asociadas en la SELVIP, podría derivar en que se apruebe en Chile un marco normativo que permita la autogestión para la construcción de viviendas sociales. De ser posible, este avance se sumaría a otras conquistas del movimiento de pobladores en Chile de los últimos años, como fue el año 2006 el subsidio de localización y, más recientemente, la apertura de un espacio de negociación frente a las propuestas de modificaciones a la política del gobierno de Piñera. En el contexto de la incorporación de Chile a la SELVIP, se valoran como fundamentales los espacios de aprendizaje e intercambio para el proceso chileno, y se comprende la autogestión tanto como un camino para la lucha por la vivienda, como  para proyectar un escenario de transformaciones en Chile.

El foro realizado en el Hall de la Biblioteca de la FAU contó con la presencia de pobladores, profesionales y estudiantes, destacaron especialmente los equipos pertenecientes al Consultorio de Arquitectura FAU que trabajará desde metodologías de diseño participativo con la Federación Nacional de Pobladores en diferentes territorios de la Región Metropolitana.

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