Las preguntas ambientales pendientes a dos años del cierre de Los Cerrillos

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La avioneta de Carabineros que cayó en Peñalolén a fines de febrero no sólo dejó once víctimas; también revivió el fantasma del aeródromo Los Cerrillos. A dos años del cierre del terminal aéreo, todavía quedan dudas respecto de si la decisión fue la más adecuada.

por RICHARD GARCÍA

Lo reemplazaría uno de los proyectos estrella del bicentenario, la Ciudad Parque. Al principio parecía que se transformaría en el barrio de moda, que estaría hasta la casa presidencial, que pasaría el nunca habilitado tren suburbano hacia Melipilla. Hasta se especuló que el Congreso podría trasladarse allí. Cuando en septiembre de 2005 la Federación Aérea de Chile y la consultora Qualanz alertaron que no había estudio de impacto ambiental que garantizara la inocuidad del terreno, la autoridad perdió la compostura.

Qualanz advirtió sobre la potencial presencia en esos suelos de 50 tipos de desechos tóxicos, incluyendo sellantes, acetonas, anticorrosivos, cloros industriales, tolueno, resinas, nafta y siliconas.

Despejar dudas

La entonces ministra de Vivienda, Sonia Tschorne, replicó que se trataba de acusaciones al voleo y sin fundamentos.

Verónica Serrano, la seremi de Vivienda y gerenta del proyecto en ese momento, aseguró que su estudio de riesgo de contaminación arrojó sólo 6 hectáreas (3%) de la superficie con algún grado de contaminación. Llamó a la comunidad a estar tranquila, que se revisarían 30 hectáreas «para despejar todas las dudas». Prometió un estudio de $80 millones para determinar cómo se haría la remediación (saneamiento) de los suelos.

Lo realizó en 2006 el Grupo Residuos Sólidos de la Escuela en Construcción, Facultad de Ingeniería, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Según el ingeniero Marcel Szantó, autor principal del plan de descarte de contaminación de Cerrillos, encargado por el Serviu, se hizo un trabajo riguroso.

«La consultora Andalué determinó las zonas de probable contaminación, e hicimos un estudio a fondo de esa superficie. La tomamos, la volvimos a clasificar y ampliamos el rango de influencia según la difusión de los contaminantes», explica.

El trabajo implicó hacer sondeos en la pista central, donde no detectaron nada, y también excavaciones para retirar los ramales de tuberías de distribución de combustible y los estanques que los contenían.

Cuenta que limpiaron 441 metros cuadrados (equivalente al 0,02% de la superficie total). En algunos puntos se hizo saneamiento del mismo, algunas veces por simple aireación. «No quedó nada, fuimos acuciosos».

Contrasta su visión frente al testimonio de ex usuarios de la pista: «Cuando yo era niño eso estaba lleno de aceite y nadie se preocupaba de retirarlo. Por lo menos hay 20 a 30 años de material filtrado a las napas subterráneas», asegura Gonzalo Parraguez, presidente de la Asociación Nacional de Aeronavegación Comercial.

Todo retirado

Pero Szantó se mantiene firme. «Había gente que decía que hubo una carga contaminante tremenda; sin embargo, no fue eso lo que encontré. Si la FACh hubiese hecho un mal trabajo, habríamos encontrado combustible, pero ellos tienen protocolos estrictos. Incluso quedamos sorprendidos por las pequeñas fallas que encontramos en los tanques de combustible porque se esperaba que tuvieran un deterioro mucho mayor, pero algunos estaban intactos».

Szantó y su asistente Marcia Esparza reconocen que hubo un área de tanques en la que recomendaron extracción y saneamiento, pero que no se hizo durante su estudio ya que todavía estaba ocupada por la FACh.

Juan Manuel Sánchez, subdirector de Ciudad Parque, asegura que el material contaminante recolectado se llevó a un vertedero especial y los estanques los recogió Gerdau Aza.

EN CIFRAS

245 hectáreas abarca el Proyecto Ciudad Parque Bicentenario en el surponiente de Santiago

50 hectáreas de áreas verdes se construirán en el proyecto

7.432 hectáreas integran el cono de aproximación que se proyecta desde la pista de aterrizaje del aeropuerto

Gobierno defiende el proyecto y su impacto

El subdirector del proyecto Ciudad Parque Bicentenario, Juan Manuel Sánchez, dice que el tema de suelo contaminado está absolutamente cerrado y que su preocupación ambiental no se ha limitado solamente a eso.

Enfatiza que la misma creación del parque interior apunta a reducir la contaminación ambiental y mejorar la calidad de vida ya que su tamaño está pensado para compensar proporcionalmente las emisiones que los 15 mil residentes de Ciudad Parque produzcan.

También contempla un desincentivo del uso del automóvil al interior del complejo a través del empleo de medios alternativos.

Destaca que con la empresa alemana GTZ están estudiando el potencial de utilización de energías renovables no convencionales involucrando en ello eficiencia energética y la utilización de los desperdicios, tanto de la poda como de la basura orgánica domiciliaria.

Son todas iniciativas clave, destacó, que apuntan a generan cambios tendenciales en la manera de hacer ciudad.

«En el tema ambiental estamos llevando la delantera», asegura. Admite que todavía no se ha construido ningún proyecto habitacional pero que en un par de meses licitarán los paños para vivienda. Cencosud ya compró un terreno para construir un supermercado cuando lleguen los residentes.

Fuente: El Mercurio 18 de Abril de 2008

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