Aliaga Torretti y Ariztía: las familias detrás de la tala de bosque nativo y monocultivo de paltas en María Pinto

Por Lissette Fossa y Diego Velásquez

Fuente: Interferencia.cl 07/06/2021

Vecinos y pequeños agricultores de Baracaldo, en María Pinto, temen que el sector se transforme en una réplica de Petorca. Tres empresas tienen el control de una pequeña cadena de cerros donde han talado bosque nativo xerófilo, intervenido quebradas de importancia ecológica y plantado cientos de hectáreas con paltos. Los vecinos sospechan mayor escasez de agua en sus pozos debido al monocultivo.

La comuna de María Pinto está ubicada a 60 kilómetros de Santiago, en la provincia de Melipilla. Es lo que los citadinos consideran campo, con un pequeño pueblo central, una población de 10.343 habitantes y una calle principal rodeada de plantaciones agrícolas, vacas pastando y pequeños negocios de venta de tortillas, frutas y verduras. El 6 de febrero de 2021 fue declarada como zona de escasez hídrica, al igual que las comunas con las que limita: Curacaví y Melipilla.

A pesar de que la comuna está sufriendo los efectos de una sequía de al menos 10 años, María Pinto se encuentra en la antesala de un conflicto ambiental que recuerda a lo ocurrido en Petorca, en una escala menor: los cordones de cerros ubicados en el sector conocido como Baracaldo, se observan completamente pelados por algunas laderas y, por otras, repleta de cultivos de paltos. Los sectores talados con camellones (surcos realizados con máquinas retroexcavadoras que van construyendo las terrazas) se encuentran esperando ser sembrados con más paltos podrían terminar generando la emergencia hídrica en esta zona.

Las empresas Agrícola Agroalto Ltda., de propiedad de Andrés Sergio Aliaga Torretti y Cristian Eduardo Aliaga Torretti; Agrícola Baracaldo, propiedad en un 50% de la familia Ariztía – dueños de Empresas Ariztía, de tradición agrícola -; y Agrícola Fusión SpA, de Mariano Salas Rivas, son las sociedades que han realizado intensas talas de bosque en el lugar para instalar cultivos de paltos. 

Debajo de los cerros, los vecinos, pequeños agricultores y habitantes de casas y condominios, afirman a INTERFERENCIA que desde hace unos tres años, cuando se extendió la plantación de paltos en el sector, ha bajado el agua de sus pozos. Temen que una nueva plantación que ya se está preparando en los cerros genere una escasez como la de Petorca. Agregan que, luego de esta plantación de paltos y la tala que se ve a simple vista, se cortó bosque nativo y se han intervenido quebradas, lo que pone en riesgo el medio ambiente del sector.

Los bosques o vegetación xerófila, son también vegetación adaptada a climas más secos, pero compuesto de más arbustos y otras plantas pequeñas que no tiene protección de tala.

Destrucción de la flora nativa de los cerros

En la legislación chilena sobre los bosques nativos, se hace una diferencia entre los bosques esclerófilos y xerófilos o xerofílicos. Los esclerófilos corresponden a un tipo de vegetación cuyas especies están adaptadas a largos periodos de sequía y calor, gracias a sus hojas duras. Son especies nativas, como el quillay, el boldo o el espino en el caso de Chile; especies que están protegidas. Los bosques o vegetación xerófila son también vegetación adaptada a climas más secos, pero compuestos de más arbustos y otras plantas pequeñas que no tiene protección legal de tala. Además, tiene menos densidad de vegetación que los bosques esclerófilos.

A esto se suma que Conaf permitía, hasta inicios del 2020, que en caso de tala del bosque nativo o esclerófilo, las empresas agrícolas reforestaran nuevamente otro sector con bosque nativo, una especie de compensación por el daño. Es decir, de todas formas, con un permiso de Conaf, se podían talar ambos tipos de bosques.

Esto, permitió la tala de gran parte de la vegetación de los cerros de María Pinto, ya que pertenecían a vegetación xerófila. En los cerros de Baracaldo convivían ambas vegetaciones. Así como los árboles nativos, conviven también distintas empresas agrícolas, siendo tres las principales propietarias de los terrenos de los cerros. 

Agrícola Agroalto Ltda. es una de ellas. El 9 de mayo de 2018 presentó una propuesta a Conaf de “Planes de Trabajo para cortar, descepar o intervenir formaciones xerofíticas” en el cerro Baracaldo para sembrar paltos. Sin embargo, no tenían el permiso para intervenir el bosque nativo esclerófilo.

Frente a su primera solicitud, Conaf rechazó la propuesta argumentando que «hay sectores dentro de la superficie solicitada que corresponden a bosque nativo, de acuerdo a la definición que establece una cobertura arbórea superior a 10% para la comuna de Maria Pinto. Se debe redefinir los sectores que no constituyen bosque”.

Agroalto Ltda, haciendo caso a lo solicitado, reorganizó su proyecto y volvió a presentarlo el 13 de mayo. Su propuesta fue aceptada por Conaf y el 31 de octubre de 2018 la empresa agrícola consiguió la autorización para sacar toda la formación xerofítica del cordón montañoso, dejando un triángulo, literalmente, de bosque nativo esclerófilo en medio de los cerros pelados listos para ser sembrados con paltos.

“Lo que más me preocupa es que lamentablemente actividades como estas no requieren de un estudio de impacto ambiental", afirma Ana Huaico.

El proyecto, en esta propuesta, consiste en la plantación de paltos en 93 hectáreas, con una densidad de 800 árboles por hectárea. La empresa cumplió con la regla de talar la vegetación xerofílica. Los bosques nativos que no taló quedarán en unos años rodeados de paltos. Es decir, los bosques que quedaron corren riesgo de secarse frente a sus vecinos vegetales.

“Lo que más me preocupa es que lamentablemente actividades como estas no requieren de un estudio de impacto ambiental, pero yo creo que estando tan cerca de la comunidad y tan cerca del área urbana, se necesitaría que este tipo de actividades los tuviesen porque estamos en un área altamente sensible, clima semiárido, mediterráneo, con una sequía de 10 años”, comenta a INTERFERENCIA la activista medioambiental de María Pinto, docente de la U. de Concepción y geógrafa, Ana Huaico.

Con la autorización para cortar las formaciones xerofíticas en los cerros, la empresa Agroalto continuó presentando iniciativas, ahora para “corta de bosque nativo para recuperar terrenos con fines agrícolas”. Dicha solicitud presentada el 3 de marzo de 2019 fue rechazada por Conaf.

INTERFERENCIA contactó a la empresa Agroalto Ltda hace tres días y, a pesar de que quedaron de contestar los cuestionamientos sobre sus operaciones en María Pinto, no recibimos respuestas al momento de esta publicación.

Quebradas en riesgo

Ya con los cerros pelados, la empresa comenzó la construcción de los camellones. La empresa, en agosto de 2019, presentó una solicitud a Conaf para desarrollar un “Plan de Manejo corta y reforestación de bosques nativos para ejecutar obras civiles”, con la intención de realizar los caminos que permitirían transitar en vehículos por la terrazas desarrolladas en los cerros. La propuesta fue rechazada porque “debían especificar en el plano el camino en su totalidad, detallando la superficie a remover en cada punto al pasar por la quebrada, su ubicación para poder fiscalizar en el futuro”.

Las quebradas generaban preocupación entre los vecinos, porque además de su importancia medioambiental e hídrica, son formaciones naturales protegidas por la legislación.

Dicho rechazo por parte de Conaf no fue impedimento para que Agrícola Agroalto interviniera las quebradas, aún sin el permiso. Las quebradas permiten alimentar de agua el valle. La empresa buscaba crear los caminos donde las maquinarias puedan transitar para generar el arado y la siembra de paltos. Los vecinos del sector, al ver que la empresa cada día traía más máquinas excavadoras, solicitaron que se fiscalizara este hecho.

Las quebradas generaban preocupación entre los vecinos, porque además de su importancia medioambiental e hídrica, son formaciones naturales protegidas por la legislación.

El 11 de noviembre de 2019 funcionarios fiscalizadores de Conaf realizaron una inspección predial en la propiedad denominada Lote 3-B – Lote 3 del Lote A o Rest R. Cora No 1, ubicado en el sector El Refrán, con el fin de verificar posibles hechos constitutivos de infracción a la legislación forestal vigente.

Intervención de quebradas en Baracaldo.

En la inspección se encontraron incumplimientos a la ejecución del estudio, por lo que la empresa fue citada a comparecer al juzgado de policía local de María Pinto el día 19 de febrero de 2020. Se localizaron cortas de formaciones xerofíticas en otros sectores del predio, las cuales no estaban sustentadas por un estudio aprobado por Conaf. Por esta razón, se cursó una segunda infracción debido a corta no autorizada de formación xerofíticas en zonas de exclusión (cursos de agua temporal – quebradas). 

«Una de las primeras problemáticas jurídicas a los caminos que se han hecho en las quebradas es que estos caminos no tienen permiso de obras civiles, que se necesitan para pasar maquinaria, por ello hay una afectación grave de suelo, pero sí se necesita autorización para eso, aquí se crearon caminos sin autorización. Pero también es un problema de carácter ecológico, porque la quebrada cumple una función por la vegetación que se desarrolla», explica Camila Musante, abogada ambientalista, quien junto a la investigadora Marysol Díaz han hecho columnas relacionadas a Baracaldo.

Según afirman los vecinos, “la empresa agrícola intentó hacer caminos utilizando maquinaria pesada, pero les fue imposible por la formación rocosa de la quebrada, sin embargo la intervinieron. Nosotros intentamos denunciar cuando se estaban haciendo estos trabajos, pero Conaf siempre argumentó que no podía recepcionar nuestra denuncia, porque ya existía una denuncia al juzgado de policía local por intervención en la quebrada y no podían interponer otra denuncia que incluyera la misma zona”. 

Tras denuncias de algunos vecinos, el ex diputado Renato Garín (Independiente ex Frente Amplio) ofició a Conaf para fiscalizar el lugar e identificar si la empresa Agroalto había talado bosque nativos. Los fiscalizadores de Conaf, que fueron al lugar en noviembre de 2020, identificaron que esto no había ocurrido, debido a que lo que se había talado era bosque xerófilo y no el esclerófilo. Para los vecinos, ya la tala estaba hecha y finalmente, más allá de las diferencias de ambas vegetaciones, lo cierto es que la vegetación nativa ya se había retirado. Lo que quedaba estaría rodeado de paltos.

El informe del fiscalizador de Conaf advierte que el avance del proyecto de cultivo de paltos tiene un 70% de avance.

“Las quebradas fueron intervenidas en un área ‘nueva’, entre comillas, porque esto se viene arrastrando desde antes que yo llegara", afirma la alcaldesa de María Pinto.

Sin embargo, el informe no incluyó la intervención de las quebradas. 

“Claro que se han intervenido las quebradas, uno lo ve. Casi no existe vegetación en esos lugares y, con ello, aumenta el escurrimiento y la velocidad del escurrimiento superficial. Eliminar esta vegetación de las quebradas, que cumplen un rol de protección de estos fenómenos extremos, es súper relevante”, comenta la ambientalista Ana Huaico.

La alcaldesa de María Pinto, Jessica Mualim, señaló a INTERFERENCIA que también la municipalidad identificó la destrucción de las quebradas en los cerros de Baracaldo.

“Las quebradas fueron intervenidas en un área ‘nueva’, entre comillas, porque esto se viene arrastrando desde antes que yo llegara. Y se llevó al SAG, a la Conaf, al ministerio de Agricultura, de Medio Ambiente, se habló con la comunidad,  y con la municipalidad, Y antes del estallido social, hicimos una reunión donde vimos los problemas y el compromiso del agricultor que quedó en reparar esas quebradas intervenidas”, comenta Mualim.

La alcaldesa agrega que el municipio presentó una denuncia incluso ante tribunales locales por el daño a las quebradas. Pero advierte que la entidad que encabeza no tenía facultades para parar las obras ni pasar multas a la empresa.

“Al final, esto tiene que ver con la ineficiencia e inoperancia de las leyes blandas que tiene nuestro país y que permiten hacer cosas como estas”, consigna Mualim.

Los otros vecinos: Agrofusion y los Ariztía 

La familia Ariztía, de tradición latifundista, llegó a Melipilla en 1893. En esa época, Manuel Ariztía inició el negocio con viñas, y después Hernán Ariztía continúo con las viñas y frutas, para en 1936 incorporar la producción de gallinas ponedoras.

Hoy tiene 50% de la Agrícola Baracaldo, donde están con un ritmo de plantación de 300 hectáreas por año en María Pinto.

Los años 80 son determinantes para Empresas Ariztía, ya que se invirtió en tecnología de punta, generando un fuerte crecimiento en el mercado interno. Pasó de tener una participación de 9% en el mercado en 1974 a un 30% en 1981. Actualmente, Empresas Ariztía exporta aproximadamente el 25% de su producción de pollos de engorde y pavos. Sus principales destinos son Europa, México, EUA, China y África. 

La familia también es un actor relevante en el negocio de las paltas, primero explotando la provincia de Petorca en la V región y luego buscando rentabilizar miles de hectáreas de cerros en la zona central de Chile. Ricardo Ariztía Tagle es dueño de 2.000 hectáreas en la zona de María Pinto, donde el 40% está plantado con nogales, el 30% con paltos y el otro 30% con cítricos.

Hoy tiene 50% de la Agrícola Baracaldo, donde están con un ritmo de plantación de 300 hectáreas por año en María Pinto, y pretende ampliarse a Melipilla y San Antonio, según estableció La Tercera. 

En la comuna de Maria Pinto, mediante resolución exenta N°230/2002, la COREMA aprueba el proyecto “Tranque de riego de Casas Viejas”, cuyo titular es Agrícola Ariztía Ltda. Este proyecto consiste en la construcción y operación de un tranque de 192.000 metros cúbicos, según pudo investigar Marysol Díaz y Camila Musante.

La familia Ariztía no solo se ha beneficiado de estos subsidios a través de la ejecución de obras sino también de manera directa por medio de la tecnificación del riego de sus propios cultivos en la provincia de Melipilla. A través de Agrícola Ariztía Ltda., Agrícola Baracaldo Sur S.A. y Agrícola Baracaldo S.A., ha recibido un total de $383 millones en subsidios CNR entre 1997 y 2011, todos bajo la representación legal de Marcelo Del Sagrado Corazón Ariztía Benoit, hijo del fundador de Copeval y primo de Ricardo Ariztía De Castro, según investigaron Díaz y Musante.

«Los Ariztía siendo pioneros en el tema de paltos en María Pinto, crean un precedente en la comuna. A mí lo que me parece más grave de todo esto es que además, existe un enriquecimiento porque tienen una obra de riego, con distintos tipos de subsidios que han recibido», explica Camila Musante, abogada.

Otro de los dueños de un sector de hectáreas de los cerros de Baracaldo, en María Pinto, es la empresa Agrícola Fusión Spa, de propiedad de Mariano Salas Rivas. Por el oficio que realizó el ex diputado Garin para fiscalizar a las empresa del cerro de Baracaldo, los fiscalizadores de Conaf identificaron que la empresa no tiene vigente su plan de manejo de corta de bosque nativo. Los avances de su trabajo agrícola, tal como Agroalto, intervinieron parte del bosque xerófilo.

Salas Rivas, es además socio minoritario de la British American Tobacco Chile Operaciones S.A. Según el libro Wines of South America: The Essential Guide, los Rivas están desde 1992 en María Pinto, ligados a la producción de vinos, en viñas de la zona. junto a su socio Patricio Browne. Según una nota de El Mercurio de 2005, a principios de la década de los noventas compraron cerca de 250 hectáreas en María Pinto para crear la viña Casa Rivas y ya en 2004 exportaban más de un millón de dólares.

El 12 de julio de 2019, Corfo le entregó a Agrícola Fusión un fondo NODO de 31 millones de pesos, para un proyecto en María Pinto. La operación se llamaba «Fruta Fresca». El fondo entregado coincide con el desarrollo del proyecto de cultivos en los cerros de Baracaldo.

En el oficio respondido al ex diputado Garín, se señala que Agrícola Fusión, tiene aprobado dos planes de manejo de la Conaf, ambos solicitados en 2019. Sin embargo, el documento realizado por un inspector de Conaf señala que uno de estos planes de manejo no está vigente, debido a la nueva normativa que impide la tala de bosque nativo. Se agregan fotos al informe, donde se ve que el terreno está «pelado», con un cerro al costado con vegetación, sin embargo no se agregan más comentarios en el documento.

Institucionalidad en tela de juicio

¿Quién o quiénes son responsables de fiscalizar y sancionar hechos como estos? ¿Quienes tienen la facultad de restringir un monocultivo de paltas en un sector agrícola y residencial como Baracaldo, en María Pinto, y así evitar una posible sequía, como en Petorca?

A pesar de que el cambio de suelo de forestal a agrícola era permitido por el Servicio de Impuestos Internos, éste era un trámite válido para temas de impuestos, pero no era un antecdentes para que Conaf permitiera tala de bosque nativo,

Las mismas preguntas se plantearon, a inicios de 2019. Un grupo de diputados, ante la denuncia de un caso similar al de María Pinto pero ocurrido en la comuna de Las Cabras, decidieron investigar. En el sector de Quilicura de Las Cabras se había talado bosque nativo con autorización de Conaf. ¿Cómo era posible que Conaf, encargado de proteger los bosques y la vegetación del país, autorizara legalmente una tala? Los diputados votaron por realizar una comisión investigadora al respecto en marzo del 2019.

Un cambio en el reglamento dio pistas al respecto y permitió comprender lo que ocurrió en María Pinto. Durante el primer gobierno de Sebastián Piñera, el Ejecutivo modificó el reglamento de la ley para que el bosque esclerófilo tuviese una mayor protección que los xerófilos.

Entre las conclusiones a las que llegó la comisión estaba el hecho de que no correspondía aplicar la interpretación de Conaf respecto a los permisos para tala de bosque esclerófilo, aún si los dueños se comprometían a replantar bosque nativo. Y, además, que a pesar de que el cambio de suelo de forestal a agrícola era permitido por el Servicio de Impuestos Internos (SII), éste era un trámite válido para temas de impuestos, pero no era un antecedente para que Conaf permitiera tala de bosque nativo, como se estaba usando hasta ese momento el permiso.

“De alguna manera, lo que hicimos fue colocar cada cosa en su lugar en la Conaf y el SII, para decir que ese papel era de uso del Servicio de Impuestos Internos, no era vinculante para Conaf y no se podía entregar un plan de manejo autorizando el corte o tala de bosque nativo”, comenta la diputada Alejandra Sepúlveda, presidenta de aquella comisión.

“Desde lo que vimos, Conaf era juez y parte, porque la Conaf entregaba la autorización para el plan de manejo y después tenía que fiscalizarlo. Si pensamos hoy día, la función de la Conaf sobre el bosque nativo es resguardarlo, protegerlo, y uno no entendía cómo estaban haciendo absolutamente lo contrario. Claro que hay una falta de fiscalización absoluta de su parte. Y hay que recordar que Conaf es un híbrido, es una corporación nacional forestal, no es un servicio público, por eso estamos tratando que se transforme en un servicio público”, agrega Sepúlveda.

Contraloría emitió un dictamen en el que confirmaba la interpretación de los diputados y ordenaba a Conaf a no permitir planes de manejo de sectores agrícolas que implicaran tala o corte de bosque nativo.

Tras los resultados de la comisión, Contraloría emitió un dictamen en el que confirmaba la interpretación de los diputados y ordenaba a Conaf a no permitir planes de manejo de sectores agrícolas que implicaran tala o corte de bosque nativo. La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), gremio que agrupa a los grandes agricultores, incluyendo a la familia Ariztía, se querelló en la Corte Suprema por el dictamen. De hecho, Ricardo Ariztía de Castro es parte de la comisión consultiva de la SNA. La Corte Suprema corroboró lo dictado por la Contraloría.

“A partir de eso y el dictamen de la Corte Suprema a favor de contraloría, todos estos planes de Conaf de los planes de manejo que eran irregulares ya se terminó, pero al mismo tiempo hay que seguir fiscalizando  que esto no ocurra y que no existan estos cortes ilegales”, consigna Sepúlveda. 

Pero los cambios en el criterio de Conaf no modifican lo que ya fue resuelto por la institución en el pasado. Por ello, permisos de tala como el de María Pinto siguen vigentes.

Preocupación por la sequía 

Una de las principales preocupaciones de los vecinos de María Pinto es que el agua se transforme en un recurso escaso. 

Según vecinos ligados al desarrollo agrícola, con la plantación del Cerro de Baracaldo, Fundo El Refrán, Agricola Agroalto plantará paltos en el orden de 93 hectáreas y podrían llegar a consumir alrededor de 11 a 12 millones de litros de agua al día

Además de la explotación agrícola de Agroalto Ltda, se encuentra la posibilidad de que la empresa Agrícola Fusión SpA tenga este mismo nivel de productividad, al ostentar derechos de aprovechamiento por un caudal de 40,41 l/seg. 

El cálculo realizado sobre la base de considerar 1 hectárea de referencia en la que podrían haber 800 platos. Un palto consume 150 lts al dia. En este caso, el consumo es de 4,5 piscinas olímpicas diarias. En un año podrían llegar a llenar 1.645 piscinas.

Además de la explotación agrícola proyectada por Agroalto Ltda, se encuentra la posibilidad de que la empresa Agrícola Fusión SpA tenga este mismo nivel de productividad, al ostentar derechos de aprovechamiento por un caudal de 40,41 l/seg, equivalente a un volumen anual 505.590 m3. 

Frente a este escenario, la ambientalista Ana Huaico plantea la necesidad de que “se planifique su desarrollo, que se planifique bien, y que se planifique mirando el futuro y mirando la zona como lo que siempre ha sido, un área productiva, que desarrolla actividades agrícolas, frutales, y que los agricultores que han estado toda la vida acá trabajando la tierra puedan mantener su labor para las siguientes generaciones”.

«A mi juicio la plantación de paltos afectan la desertificación de suelos, ocupan muchos litros de agua, claramente secan los suelos y hay que considerar que ahí antes había especies nativas, que generan el efecto contrario, que existan mejores redes se aguas subterráneas y alimentan a las napas», explica Camila Musante.

“Yo supe del problema, porque he vivido toda mi vida en María Pinto. Y desde hace unos 15 años, hemos visto cómo el paisaje del lugar, nuestros quillayes, boldos, litre, espinos, han sido sustituidos por cultivos intensivos como de paltos y cítricos. Y eso preocupa mucho a la comunidad por los posibles efectos que pueda tener en el medio ambiente, especialmente en el recurso hídrico”, agrega Guaico. 

La Municipalidad de María Pinto ha sido fuertemente cuestionada por los vecinos que se oponen al cultivo de paltas en Baracaldo, por considerar que “nunca ha tenido las facultades ni la intención para ser un organismo que represente a la comunidad en este conflicto socio-ambiental”, dice una vecina del lugar. 

Por su parte, la alcaldesa de María Pinto, Jessica Mualim, señaló a INTERFERENCIA que “hoy tenemos la certeza que la cantidad de agua para proveer a ese sector, estaba entre los derechos adquiridos, pero en base a toda la problemática que planteó la comunidad que escuchamos, se está conformando la mesa del agua, en nuestra comunidad, con organizaciones ambientales y con un pre informe del levantamiento de geología, geomorfología, hidrología, que dan cuenta de las reservas de agua y de la conformación de suelo de Maria Pinto con el fin de asegurar el consumo de agua y el consumo humano”.

Para la alcaldesa, la baja en los pozos de agua que han visto vecinos de Baracaldo en sus pozos se debe a la falta de eficiencia del sistema de agua de los vecinos, y que eso se ha modernizado en los últimos meses gracias a fondos estatales donados para ello.

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