Nueva política habitacional: promesa de mejores viviendas y menos guetos

por Dalia Rojas

“La creación de una nueva política habitacional a sólo cuatro meses de asumido el Gobierno es uno de los grandes éxitos en este primer año. Esta política, que puso el énfasis en la calidad y la integración social, y en la reducción del déficit de los más pobres sin descuidar a la clase media, se encuentra en plena ejecución. En enero pasado entregamos los primeros 14 mil subsidios en todo el país”, dice la ministra de Vivienda, Patricia Poblete.

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Según cifras de esa cartera, en 2006 se entregaron 18.580 subsidios, por un monto total de 20.613.848 UF y en diciembre se asignaron los primeros subsidios bajo la nueva política para 14.184 familias pertenecientes al 20% más pobre de la población. Esto sin contar con el programa de renovación de 200 barrios, 87 de los cuales están en plena ejecución.

Desde la oposición hay una buena evaluciación de la política habitacional, aunque “aún no vemos los resultados materializados”, dice el senador UDI Víctor Pérez, miembro de la comisión de vivienda. “Hay que ver la aplicación práctica que va a empezar este año. Por lo tanto, la evaluación que hacemos es del programa y del diseño. Todavía no podemos tener una opinión de cómo va a funcionar”, dice y agrega que “más importante que el número de subsidios entregados, hay que poner interés en los subsidios pagados, ya que estos representan las viviendas construidas”.

El senador RN Antonio Horvath, también de dicha comisión, dice que el problema que atañe no solamente a Vivienda sino a otros sectores, es la deuda que reciben del Gobierno anterior. “Hay una gran cantidad de viviendas muy pequeñas. Además, hay que mencionar el problema de los deudores habitacionales”. Éstos, de hecho, se transformaron en la pulga en el oído de esta cartera. Se tomaron el Congreso en Valparaíso, se encadenaron en la Alameda y uno de ellos se quemó a lo bonzo en las puertas de La Moneda. Pese a su insistencia, el Gobierno no bajó los brazos: “su problema es con la banca privada”, les dijo.

Mirko Salfate, director del área de vivienda definitiva de Un Techo para Chile, tiene claro que éste es un año de transición. “Se dan señales súper claras al preocuparse de la calidad y estándar de las viviendas, con mayor superficie y fiscalización. Es bueno ver que se piense en los barrios y la perspectiva social con la que se ha trabajado”. Su crítica apunta al programa de los 200 barrios. “Creo que ofrecieron una cantidad sin saber si existe la capacidad para hacerlo”.
Fuente: La Nacion Viernes 9 de marzo de 2007

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