Género

Basándonos en el hecho que los estudios de Calidad de Vida implican comparaciones entre formas de vida que caracterizan a diferentes grupos, en nuestro caso se plantea esa comparación en función de las relaciones entre hombres y mujeres, las dis tintas edades y los roles de género al interior de la comunidad. Estas relaciones hacen que los individuos puedan percibir y desempeñarse en el hábitat de su barrio en forma diferenciada. Es en este marco que se puede ahondar sobre la diversidad en que la Calidad de Vida es percibida por los diferentes usuarios de un entorno.

FADDA, Giulietta y JIRÓN, Paola. Calidad de vida y género en sectores populares urbanos. Un estudio de caso en Santiago de Chile: síntesis final y conclusiones. Boletín del Instituto de la Vivienda. 16(42): 105-138, mayo 2001. ISSN 0716-5668. p. 106.

Otros autores

Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes. Clase o tipo a que pertenecen personas o cosas.

RAE. Diccionario de la lengua española [En línea]. [Fecha de consulta: 10 agosto 2015]. Disponible en: http://lema.rae.es/drae/.

 

Incorporar la variable MUJER a los procesos de Planificación, surge como una manera de evitar reproducir en el plan de las Políticas y Programas de Desarrollo, marginación y discriminación social y cultural que la afecta de manera específica.
Este enfoque aparece a nivel mundial durante la última década, como una forma de pensamiento crítico que quiere ir más allá de la teoría y permear la racionalidad de los procesos de planificación, sobre la base de que hombres y mujeres tienen roles distintos en las sociedades y por lo tanto también puntos de vista distintos respecto de sus problemas, necesidades, y soluciones prioritarias.
Al introducir esta “variable de género” se busca definir a las mujeres como un grupo objetivo de acciones y políticas sociales específicas en las cuales se reconozca el triple rol que ellas desempeñan: El trabajo reproductivo de crianza y educación de los hijos, el trabajo productivo como proveedora de ingresos, y el trabajo de gestora barrial en procura del mejoramiento de las condiciones de vida en su comunidad.

ARAOS, Silvia. Mujer-vivienda y calidad de vida. Boletín del Instituto de la Vivienda. 7(16): 26-33, octubre 1992. ISSN 0716-5668. p. 26-27.

 

Desde un punto de vista social, y si el objetivo es avanzar hacia formas de desarrollo más sustentables, la dimensión de género también aparece como un aspecto ineludible. Una perspectiva de género, (…) permite ampliar la comprensión de los mecanismos y relaciones que explican las desigualdades sociales que, como se sabe, no están determinadas exclusivamente por factores económicos, sino también por otras variables sociales (como etnicidad, edad, religión, etc.). Cabe destacar asimismo que, históricamente, ha sido la mujer quien, ya sea por necesidades de sobrevivencia o por los roles que le ha tocado desempeñar, ha practicado intuitivamente una serie de acciones sustentadoras de su hábitat. Acciones que sería oportuno identificar, rescatar y reforzar institucionalmente.
(…)Desde una perspectiva de género, la pregunta por la participación resulta clave por su relación con la cuestión del poder: acceso y ejercicio del poder. Las interrelaciones entre hombres y mujeres y la forma en que estas relaciones se constituyen socialmente otorgan distintas traducciones a las posibilidades y niveles de participación de hombres y mujeres.

FADDA, Giulietta y SABORIDO, Marisol. Participación y género. Una posible coalición para un desarrollo urbano sustentable. Boletín del Instituto de la Vivienda. 11(29): 34-48, noviembre 1996. ISSN 0716-5668. p. 35-36

 

En lógica se llama “género” a una clase que tiene mayor extensión y, por consiguiente, menor comprensión que otra, llamada especie. Así, por ejemplo, la clase de los animales es un género con respecto a la clase de los hombres, la cual es una especie de dicho género.

FERRATER MORA, José. Diccionario de filosofía (tomo II). Barcelona, Ariel. 2009. 957 p. 6a. ed. ISBN 978-84-344-8801-4. p. 1450.

 

Deriva del latín genus, generis, “conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes”. (…)
La definición del género, y la clasificación de lo existente en géneros, forma parte de la cosmogonía o sistema de interpretación del mundo en todas las culturas, pero frecuentemente pertenece al orden de las creencias y no al de las ideas conscientes o explícitas.
La investigación sobre el género ofrece en este momento dos vías principales: (a) la investigación sobre la construcción social de lo masculino, lo femenino y las relaciones entre ambos; (b) la investigación sobre el género como categoría analítica.

GINER, Salvador, ed.; LAMO DE ESPINOSA, Emilio, ed. y TORRES, Cristóbal, ed. Diccionario de sociología. Madrid, Alianza. 2001. 895 p. ISBN 84-206-8670-0. p. 324.

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