Déficit cualitativo

En Chile, el déficit cualitativo corresponde a aquellos hogares cuyas viviendas no disponen de materialidad apropiada según los “estándares mínimos establecidos para la protección de la vida familiar” (materialidad de muros, techo y piso y estado de conservación de las edificaciones) así como en viviendas que no cuentan con servicios básicos (agua potable, alcantarillado, electricidad).

SEPÚLVEDA OCAMPO, Rubén; MARTÍNEZ MUÑIZ, Liliana; TAPIA ZARRICUETA, Ricardo; JIRÓN MARTÍNEZ, Paola; ZAPATA ALEGRÍA, Isabel; TORRES JOFRÉ, Mario y POBLETE TOELG, Carolina. Mejoramiento del parque habitacional. Santiago, Chile, Universidad de Chile, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Instituto de la Vivienda. 2005. 175 p. ISBN 956-19-0425-X. p. 21.

Otros autores

Déficit: Falta o escasez de algo que se juzga necesario.
Cualitativo: Que denota cualidad.

RAE. Diccionario de la lengua española [En línea]. [Fecha de consulta: 5 agosto 2015]. Disponible en: http://lema.rae.es/drae/.

 

El déficit cualitativo se refiere a las viviendas particulares que deben ser mejoradas en sus atributos de materialidad, servicios y/o espacio y su cómputo se refiere a viviendas con problemas recuperables, diagnosticados con información sobre la tipología, materialidad, dotación de servicios y densidad de los recintos habitables. Para estimar los requerimientos de origen cualitativo hay que clasificar el parque habitacional en grandes grupos de calidad:
a) vivienda buena, segmento de condiciones materiales plenamente satisfactorias y que no requiere reparaciones;
b) vivienda recuperable o mejorable, se trata de alojamientos aceptables, pero que requieren intervenciones específicas y parciales para convertirse en vivienda buena;
c) “vivienda irrecuperable o precaria”, que es un alojamiento cuya extremadamente mala condición impide mejorarlo y exige su reemplazo (ello lo convierte en fuente de déficit cuantitativo).
Hay que subrayar que el déficit cualitativo es distinto del componente de viviendas que deben reemplazarse, puesto que atañe a viviendas que pueden alcanzar un estándar plenamente satisfactorio al ser mejoradas mediante reparaciones, cambios de materiales, ampliaciones de superficie, conexión a servicios de agua potable y alcantarillado. Pese a lo extendido de dicha definición, hay casos en que los requerimientos de tipo cualitativo no son establecidos explícita o detalladamente por los estudios de necesidades habitacionales o, en otros casos, la estimación de viviendas con problemas de calidad no se aísla completamente del déficit cuantitativo.

ARRIAGADA, Camilo. América Latina: información y herramientas sociodemográficas para analizar y atender el déficit habitacional. Santiago, Chile, CEPAL. 2003. 65 p. Serie Población y Desarrollo N°45. ISBN 92-1-322255-6. p. 8.

 

Está integrado por los hogares que residen en viviendas que deben ser reemplazadas o rehabilitadas por no cumplir con los estándares mínimos de materialidad o no disponer de servicios básicos. (…)
En la cuantificación de este déficit, se consideran dos componentes: la materialidad del local de habitación (materialidad de muros, techo y piso y su estado de conservación) y el saneamiento con el cual cuenta esa vivienda (acceso a las redes de servicios o sistemas de saneamiento que proveen agua potable, eliminación de excretas, energía) que asegure un mínimo de salubridad y confort a los hogares.

CHILE Ministerio de Planificación. Déficit habitacional y demanda a los programas de vivienda del sector público.Santiago, MIDEPLAN. 2000. p. 10.

 

Se refiere a viviendas clasificadas como recuperables desde el punto de vista de una tipología de calidad del parque que consideró el procesamiento de datos de materialidad de construcción, tipo de vivienda y saneamiento. Se establecen necesidades de mejoramiento de saneamiento y/o mejoramiento de la materialidad.

CHILE Ministerio de Vivienda y Urbanismo. El déficit habitacional en Chile. Medición de requerimientos de vivienda y su distribución espacial.Santiago, Ministerio de Vivienda y Urbanismo. 2004. p. 14.

 

El segundo tipo de déficit se relaciona con la calidad de la vivienda. Habrá déficit cualitativo cada vez que existan deficiencias en una o más de las siguientes dimensiones de la vivienda:
1) materialidad (materiales de muros, techo y piso)
2) espacio habitable (hacinamiento)
3) Servicios básicos (agua potable, alcantarillado, electricidad, etc.).
En principio, el déficit cualitativo no implica la necesidad de añadir viviendas particulares al parque sino más bien de mejorar las condiciones habitacionales, como reparar deficiencias, ampliar la construcción, lograr la conexión a la red de servicios básicos o proporcionarlos en forma satisfactoria.

DÉFICIT habitacional y datos censales sociodemográficos : una metodología. Santiago de Chile, CEPAL, CELADE. 1996. 83 p. Serie B, N°114. p. 19.

 

El déficit cualitativo contempla las viviendas que requieren soluciones habitacionales dado que el tipo, calidad y estado de su construcción deben ser reemplazados.

HENOCH I., Paulina y HORST V., Bettina. Déficit habitacional: se mantiene tendencia al alza. [En línea]. Serie Informe Económico. (216), 2011. ISSN 0717-1536. [Fecha de consulta: 22 octubre 2015]. Disponible en: http://lyd.org/wp-content/themes/LYD/files_mf/sie216deficithabitacionalsemantienelatendencialaalzaphenochybhorstjunio2011.pdf

 

El déficit cualitativo es la diferencia entre el total de viviendas, y aquellas que se estiman adecuadas. Representa aquellas familias que cuentan con una vivienda para su uso exclusivo, pero éste no reúne las condiciones para ser considerado una vivienda aceptable; ello obligaría ya a su mejoramiento, ya a su reemplazo por una vivienda mejor.

MAC DONALD, Joan. Diagnóstico habitacional (versión preliminar). Santiago, Corporación de Promoción Universitaria. 1986. 19 p. Documento de Trabajo nro. 13/86. p. 15.

 

Conjunto de viviendas que, aun cuando se contabilizan en el stock permanente son insatisfactorias ya sea por estado del material de construcción, falta de servicios de agua potable y de alcantarillado, o hacinamiento.

SCHWEITZER, 1996 En: ARRIAGADA, Camilo. América Latina: información y herramientas sociodemográficas para analizar y atender el déficit habitacional. Santiago, Chile, CEPAL. 2003. 65 p. Serie población y desarrollo nro. 45. ISBN 92-1-322255-6. p. 14-15.

 

Este concepto es en sí mismo de carácter cualitativo y está también muy ligado a características propias de cada país. Se ha asociado el déficit cualitativo a tres tipos de variables: la disponibilidad de servicios, la calidad y el estado de la construcción de la vivienda, y el hacinamiento. En cuanto a la disponibilidad de servicios, se considera en primer lugar el acceso a servicios públicos tales como agua, luz y alcantarillado. En segundo lugar, en aquellos casos en que existe información, se ha agregado la disponibilidad de baño y cocina dentro de la vivienda, como un indicador de calidad de la vivienda, distinguiendo en lo posible servicios de “uso exclusivo” o “compartido”. Por lo tanto, en la medida que la información lo permite, también en este caso se emplea una definición de disponibilidad de servicios más amplia que la tradicional. La calidad de la construcción, es la variable que resulta más difícil de definir en forma uniforme para todos los países. En primer lugar, la información es muy asimétrica y está sujeta a diferencias relacionadas con la disponibilidad de materiales o el estilo de construcción de cada país. En segundo lugar, para determinar la calidad de una vivienda, además de establecer el tipo de materiales utilizados en su construcción, también es necesario poseer información respecto de su estado de conservación. El concepto de hacinamiento se refiere a una comparación entre el número de cuartos y el de personas que habita una vivienda. Puede ser estimado considerando tanto el “número de personas por dormitorio” como el “número de personas por habitación”. Se ha utilizado este último concepto, por ser relativamente menos ambiguo, y se consideran hogares hacinados aquellos en que hay dos o más personas por habitación, excluyendo la cocina y el baño.

SZALACHMAN, Raquel. Un perfil del déficit de la vivienda en Chile, 1994. Santiago, Chile, CEPAL. 2000. p. 11-12.

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