Atrasos y cambios dañan la compra en verde

SECTOR INMOBILIARIO Compra de casas y edificios sin terminar
Aunque hace un par de años se reguló la venta de viviendas a partir de maquetas o sin terminar, ésta sigue siendo una compra riesgosa, no se protegió a los clientes de las tardanzas y variaciones, incluso, en los planos.

por BERNARDITA AGUIRRE PASCAL

«Cuando vi que la inmobiliaria me cobraría 3 UF por cada día que me atrasara en pagar yo exigí que pusiéramos una cláusula en la promesa de compraventa que decía que ellos me pagarían 3 UF por cada día que se atrasaran en entregarme el departamento. Se atrasaron 25 días, pero no me pagaron nada porque para firmar el contrato de compraventa con el banco que me prestaría la plata éste exigió que no hubiera diferencias o problemas». En este caso el cliente no es un incauto comprador de una vivienda en verde, es un abogado que quiso torcerle la mano al destino y protegerse si es que la inmobiliaria se atrasaba en la entrega del departamento que compró en avenida Cristóbal Colón.

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Si es que un profesional de las leyes no pudo, ¿quién podrá defender a los simples clientes?

Demoras de hasta un año en la entrega de la soñada casa propia, cambio de metraje en construcciones, cambio de empresas constructoras y promesas incumplidas son algunos de los problemas que sufren quienes compran viviendas «en verde».

Está claro que esta opción tiene un riesgo asociado, y de ahí el menor precio, pero los clientes reclaman que no se respetan los acuerdos y que los planes se cambian.

Aunque la ley de compra en verde garantizó, con una póliza de seguro, a los clientes la devolución del dinero abonado a la compra ante cualquier problema imputable al vendedor que impida que se celebre el contrato de compraventa, en la práctica los clientes siguen desprotegidos porque firman, sin mayor conocimiento, contratos de Promesa de Compra Venta vagos, sin plazo de entrega, sin especificar constructoras, características del inmueble, ni planos, lo que deja a las inmobiliarias en libertad de acción.

Retraso sin fecha

«Comencé a gestionar mi departamento hace 3 años y me dijeron que me lo entregarían en noviembre de 2006. Cuando fuimos a firmar la promesa de Compra-Venta les dije que pusiéramos la fecha y me dijeron que no era posible porque era una compra en verde y se podrían atrasar por permisos», cuenta una clienta del edificio Ícono de Paz inmobiliaria.

Cuando llegó noviembre del año pasado, en vez del departamento recibió una carta en la que la inmobiliaria pide disculpa por no entregarle el departamento hasta septiembre de 2007 por «demora en la entrega de los permisos municipales de edificación», dice el texto.

«Llamé para reclamar, ya que prácticamente es un año de atraso. Telefónicamente me ofrecieron cambiarme a otro proyecto de la inmobiliaria que estuviera terminado, pero yo quiero este departamento que está frente a la Escuela Militar. Les pedí que para compensarme me dieran la scooter que regalan a los que compran hoy y me dijeron que no. Ya pagué el 20% del precio final y no es llegar e irme. Nunca me han dado la posibilidad de dejarlo, pero tampoco lo haría porque llevo tres años esperándolo. Ahora por lo menos tengo la fecha de septiembre por escrito y si no la respetan podría defenderme con un abogado».

Ahí está el problema. «quien compra en verde debería tener asesoría jurídica antes de firmar la promesa», dice el abogado de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), René Lardinois, porque, por ejemplo, la promesa podría no fijar fecha y a cambio, cumpliendo la ley, podría establecer una condición y decir: la entrega será 30 días después de la recepción definitiva. «Yo no me quedaría tranquilo con esa cláusula porque qué pasa si no hay recepción definitiva, ¿me voy a quedar eternamente esperando?», agrega Lardinois.

Para pedir el cumplimiento forzado de la entrega de la vivienda o la devolución de lo que se ha abonado a la compra, tampoco sirven las estimaciones de fechas. «Se estima que la construcción de la vivienda prometida (para) vender se iniciará en el mes de diciembre del 2005 y en consecuencia se estima que en el mes de diciembre de 2006 el promitente vendedor se encontrará en condiciones de otorgar la escritura de compraventa definitiva», dice la promesa de Guillermo Montecinos en Santuario Los Dominicos de IMSA. En la práctica aquí no hay fecha de entrega. Para evitar cambios en las características del inmueble, como metros cuadrados, ubicación o planos, hay que pedir las especificaciones técnicas.

«Además, todas las condiciones objetivas que están presente en su publicidad se entienden incorporadas al contrato. Lo que aparece en páginas web, radio, diario o folletos, como características del inmueble, precio y fecha de entrega son parte de las obligaciones de la empresa y pueden ser exigidas por los consumidores», explica el director del Sernac, José Roa.

DURANTE 2006 el Sernac recibió 38 casos de problemas por compra en verde.

Recomendaciones antes de firmar

No se apure: La oferta inmobiliaria es amplia y su decisión es para la vida.

Lea el contrato de promesa de venta en verde y pregunte si no entiende.

Tome una asesoría jurídica antes de firmar la promesa de venta en verde.

Exija los cambios que le parezcan.

Detalle aspectos fundamentales en la promesa como bienes comunes, metros cuadrados, fecha de entrega y cantidad de habitaciones.

Si se establece un árbitro para resolver controversias pida que sea de común acuerdo.

Guarde la folletería del proyecto, planos, fotografías o publicaciones.

Pida especificaciones técnicas del proyecto, ahí aparece lo que realmente se construirá.

LOS EXPERTOS

JOSÉ ROA, Sernac

«Los consumidores deben ser activos en preguntarlo todo y las respuestas deben quedar por escrito, porque las palabras se las lleva el viento».

RENÉ LARDINOIS, CCHC

«La ley de compra en verde protege el dinero que se ha avanzado por la compra y la ley de calidad de la construcción de la obra».

Se niegan a devolver el dinero

En octubre de 2005 el ingeniero comercial Guillermo Montecinos se acercó al proyecto Santuario Los Dominicos de inmobiliaria IMSA.

Por 10.724 UF compraría una casa. Pagó el 10% del total para hacer la reserva y luego otro 10% cuando firmó la promesa de compra-venta.

«Ellos se comprometieron a entregarme la casa en diciembre de 2006», asegura. Pero en la promesa esa fecha sólo se «estima» y ya le avisaron un primer atraso para julio y un segundo para septiembre.

Guillermo ya no confía y quiere devolver la casa, a cambio del 20% abonado, pero asegura que la inmobiliaria IMSA se lo negó, aduciendo que los retrasos se deben a la demora en permisos municipales.

Él está atado de manos, pues al firmar la promesa de compra-venta aceptó que en caso de controversias iría a un árbitro designado por la inmobiliaria. «Actué de buena fe y me equivoqué porque no confío en él, ya me advirtió que el problema es atribuible a un tercero».

Por ahora, Guillermo sigue gastando mensualmente $1 millón 600 mil en arriendo y está decidido a que apenas reciba la casa, demandará a la empresa por los gastos en que ha incurrido, fruto del atraso.

Nos contactamos con IMSA, la que declinó aclarar el caso.

Cambio de constructora y fecha

En 2004, Felipe, nombre ficticio de un cliente que pidió guardar su identidad, eligió el condominio Entre Valles de Penta Inmobiliaria.

La constructora Sigro le dio confianza y le acomodó la fecha de entrega: marzo de 2006. Pero las cosas cambiaron, la entrega quedó para diciembre, luego se retrasó a marzo de 2007 y ayer las casas estaban listas para su entrega. Además, la constructora fue Concreta.

«Se tomó la determinación de hacer una nueva licitación, que implicó un cambio en la empresa constructora. Obviamente, esto generó un retraso», dijo el gerente de gestión de Penta Inmobiliaria, Julio Diestre, quien considera que esto favoreció a los clientes.

Dice que también sufrieron retrasos en la tramitación de permisos y certificaciones, los que «no son de responsabilidad única de la empresa». A los clientes afectados les han solucionado problemas de arrendamiento y bodegaje y han devuelto anticipos a quienes lo han pedido.

Al ver su casa, Felipe no está contento con el trabajo de la nueva constructora, pero no ha querido devolverla porque hay otras cosas respecto de las cuales no existe indemnización, como el tiempo que tuvo el dinero detenido, la espera y lo que ya ha gastado en paisajista.

Fuente: ELMERCURIO.COM Sábado 14 de abril de 2007

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